Los equipos de compostaje aceleran la descomposición aeróbica de residuos orgánicos mediante control de aire, temperatura y humedad. Un equipo de bioestabilización es un sistema similar enfocado en tratar residuos sin procesar (como residuos sólidos urbanos RSU) para controlar su putrefacción, reducir olores y generar un material inerte antes de su disposición final o valorización.