En la última década, la comunicación social ha adquirido un papel estratégico en la prevención y gestión de conflictos sociales asociados a las operaciones mineras. Más allá de su función tradicional de informar o atender las demandas de las poblaciones ubicadas en las áreas de influencia, la comunicación social se ha consolidado como una herramienta fundamental para construir relaciones de confianza y legitimidad entre las empresas y las comunidades. Este enfoque requiere el diseño e implementación de procesos de comunicación adecuados, eficientes y culturalmente pertinentes, que reconozcan las particularidades sociales, culturales y organizativas de cada territorio. De este modo, se promueve un entorno de diálogo, comprensión mutua y confianza, indispensable para el desarrollo sostenible de las operaciones en cada una de sus etapas. En esta presentación se expondrán dos experiencias vinculadas a la gestión de procesos de comunicación social en proyectos de exploración y desarrollo minero. A partir de estos casos, se analizará cómo un diagnóstico social y comunicacional riguroso, complementado con un plan de comunicación comunitaria debidamente estructurado, puede convertirse en un mecanismo efectivo para fortalecer la confianza, anticipar riesgos sociales y contribuir a la sostenibilidad de las relaciones entre las operaciones mineras y las comunidades locales.